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Investigación, prueba y desarrollo: el papel fundamental de Karicia Cosmética Holística en el proyecto CARUSO

El principal rol del laboratorio Bindu 2013 dentro del marco del proyecto CARUSO incluye desde el tratamiento de las aguas termales como activos cosméticos, las primeras pruebas de formulación de las cremas faciales hasta la obtención de una crema final técnicamente viable y preparada para iniciar los estudios necesarios previos a su posible puesta en el mercado.

En el marco del proyecto europeo CARUSO para revalorizar los recursos naturales con el fin de desarrollar dermocosméticos más innovadores y sostenibles que impulsen el desarrollo económico y social del territorio POCTEFA, el laboratorio Bindu 2013, desde su marca Karicia Cosmética Holística, ha trabajado desde 2025 desarrollando la fórmula de una innovadora crema cosmética con aguas termales como principal activo de formulación, reforzando el vínculo entre el territorio, el patrimonio termal y la innovación cosmética. En este sentido, el rol de Karicia Cosmética Holística ha sido desarrollar una fórmula en la que las aguas termales no solo actúen como la fase acuosa del cosmético, sino como uno de los extractos principales de la fórmula.

Desde febrero de 2025 se ha trabajado en la recepción, tratamiento y análisis microbiológico de las aguas termales, para evaluar su respuesta fiable como activo cosmético. A través de la sonicación y filtración de las aguas, mediante filtros de 0,2 micras, el laboratorio se aseguró permitir su incorporación segura a la fórmula.

Paralelamente, Karicia coordinó el trabajo con la Universidad de Zaragoza y el CITA para la incorporación de activos vegetales a la fórmula: los extractos supercríticos de romero y semillas de lino, obtenidos mediante CO₂ supercrítico, una técnica limpia que permite reducir el uso de disolventes convencionales y reutilizar el CO₂ empleado. También se incluyen los extractos liofilizados de melisa y romero, reforzando el perfil activo de la crema, mientras que los hidrolatos de melisa y romero aportan aroma, carácter botánico y propiedades cosméticas complementarias.

Tras estas primeras pruebas de seguridad, se realizaron las primeras pruebas de laboratorio hasta la obtención de una formulación técnicamente viable, preparada para iniciar los estudios de estabilidad, seguridad y eficacia exigidos por la normativa europea antes de su posible comercialización. El reto del laboratorio Karicia no era sólo desarrollar una fórmula eficaz, sino altamente sensorial. En este punto, se trabajó para obtener una crema con textura y aroma agradables, buena extensibilidad y sensación confortable en la piel.

En febrero de 2026, en la reunión de socios en Alquézar, el laboratorio presentó físicamente dos prototipos para su evaluación. Son estas pruebas las que han permitido orientar el desarrollo de la formulación, combinando aguas termales, aceite de almendras, extractos supercríticos, extractos liofilizados e hidrolatos. A día de hoy, se ha conseguido alcanzar una formulación preparada para avanzar hacia las fases de validación: los estudios de estabilidad, compatibilidad y eficacia del conservante, necesarios para cumplir con la regulación europea y generar la documentación técnica del producto.

En definitiva, el rol de Karicia en el proyecto es crear una formulación innovadora que combina ciencia, sostenibilidad y recursos naturales, en la que las aguas termales dejan de ser un simple vehículo para convertirse en el eje central de un producto cosmético con identidad propia.

Con estas formulaciones cosméticas, el equipo Karicia no solo ayuda a lanzar al mercado un nuevo producto cosmético respetuoso con el entorno, sino también a dar a conocer las interesantes propiedades de las aguas termales en el cuidado de la salud de la piel.

6 juillet 2026

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